La cooperación no reembolsable financiará un sistema de agua potable en Caacupé, infraestructura educativa en J. Augusto Saldívar y obras de drenaje y vialidad en Caraguatay. Los tres proyectos alcanzarán a unas 14.680 personas.
En la foto: Katsumi Itagaki, embajador de Japón en Paraguay
El gobierno de Japón destinará aproximadamente G. 1.777 millones, equivalentes a US$ 304.363, a tres proyectos de infraestructura comunitaria en Paraguay. Los recursos serán entregados bajo un esquema de asistencia financiera no reembolsable, por lo que no implican un nuevo endeudamiento para el país.
Los proyectos estarán concentrados en necesidades básicas de infraestructura: agua potable, ampliación de espacios educativos, drenaje pluvial y mejoramiento vial, en comunidades de los departamentos de Cordillera y Central. Los contratos de donación serán suscritos este jueves 24 de septiembre en la Embajada del Japón, entre el embajador Katsumi Itagaki y representantes de las instituciones beneficiarias.
Uno de los proyectos será ejecutado por la Junta de Saneamiento de Azcurra, en Caacupé, Cordillera. La iniciativa contempla la instalación de un tanque de 100.000 litros y una bomba de agua de 10 HP, además de conexiones eléctricas, cañerías, un depósito y una muralla perimetral con portón para proteger las instalaciones.
El objetivo es mejorar la capacidad del sistema y garantizar el suministro de agua potable durante las 24 horas. La infraestructura beneficiará aproximadamente a 4.000 usuarios de la zona. El proyecto muestra que una parte de los recursos de cooperación estará dirigida directamente a resolver problemas de capacidad de servicios básicos, particularmente en sistemas comunitarios de agua.
Más infraestructura para una escuela de Central
El segundo proyecto estará localizado en J. Augusto Saldívar, departamento Central. El Centro Educativo “Dr. Carlos Pastore” recibirá recursos para ampliar y mejorar su infraestructura mediante la construcción y equipamiento de un aula y un laboratorio.
La obra también contempla un tanque de agua de 50.000 litros, una bomba y las conexiones eléctricas necesarias. La inversión busca acompañar el crecimiento de la matrícula y mejorar las condiciones físicas para el desarrollo de las actividades educativas. Según las estimaciones, la infraestructura alcanzará a 580 alumnos y 60 docentes.
El tercer proyecto se ejecutará en Caraguatay, departamento de Cordillera, y estará a cargo de la Asociación de Amigos Personas Discapacitadas Nueva Esperanza Caraguatay. En este caso, los recursos serán destinados a la construcción de un sistema de desagüe pluvial y el empedrado de calles.
La intervención apunta a mejorar el drenaje durante períodos de lluvias, reducir los problemas derivados de la acumulación de agua y facilitar la circulación de vehículos y peatones. También se busca mejorar el acceso a instituciones educativas, viviendas y servicios básicos. La población estimada beneficiada asciende a aproximadamente 10.100 habitantes.
Más de US$ 28 millones desde 1989
Los tres nuevos proyectos se incorporan al Programa de Asistencia Financiera No Reembolsable para Proyectos Comunitarios del Gobierno japonés, mecanismo que busca financiar iniciativas vinculadas principalmente con necesidades básicas e infraestructura local.
El programa comenzó a implementarse en Paraguay en 1989. Desde entonces, según los datos proporcionados por la Embajada del Japón, se financiaron 440 proyectos, principalmente en las áreas de educación, salud e infraestructura vial. La inversión acumulada alcanza aproximadamente US$ 28,593 millones.
Con los nuevos proyectos, la cooperación vuelve a concentrarse en obras de escala comunitaria, donde los recursos se destinan a infraestructura específica y con beneficiarios identificados.
Más allá del monto total, los proyectos muestran tres áreas concretas donde persisten necesidades de inversión: capacidad de los sistemas de agua, infraestructura educativa y obras urbanas para enfrentar problemas de drenaje y circulación. En conjunto, las iniciativas alcanzarán a unas 14.680 personas, según las estimaciones de beneficiarios de cada proyecto.
El dato central de esta nueva cooperación es que los G. 1.777 millones no son un préstamo, sino fondos no reembolsables destinados a ejecutar obras determinadas. El desafío, en cada caso, será que los recursos se traduzcan efectivamente en infraestructura operativa y servicios que puedan sostenerse una vez concluidas las obras.
