El vicepresidente Pedro Alliana volvió a introducir incertidumbre sobre su proyecto con miras a 2028 al señalar que, antes de avanzar con definiciones electorales, el Gobierno debe concentrarse en “arreglar la casa”. El dirigente colorado apuntó especialmente a la situación del sistema financiero, las cuentas públicas y otras áreas de gestión, en medio de su distanciamiento político de Honor Colorado y de la conformación de un nuevo movimiento interno.
El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, decidió postergar las definiciones relacionadas con su proyecto presidencial para 2028 y sostuvo que la prioridad inmediata debe estar en resolver los problemas que, a su criterio, atraviesan distintas áreas del Gobierno. “Primero hay que arreglar la casa”, expresó al ser consultado sobre el avance de su candidatura y la elección de quien lo acompañaría en una eventual chapa presidencial.
Alliana puso especial énfasis en la necesidad de brindar tranquilidad al sistema financiero, aunque aclaró que sus cuestionamientos no están dirigidos a una entidad bancaria en particular. También mencionó asuntos vinculados con la economía, la salud, el presupuesto público y las deudas pendientes del Estado, y aseguró que varias de estas preocupaciones ya habían sido planteadas anteriormente al presidente Santiago Peña y al ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos.
Las declaraciones marcan un cambio respecto de la hoja de ruta que el propio vicepresidente venía planteando hasta hace pocos días. A mediados de octubre había señalado que pretendía tener definida su chapa antes del 24 de noviembre, mientras que el viernes 31 afirmó que ya tenía prácticamente resuelto el perfil de su compañero de fórmula y que esperaba avanzar también con la denominación del nuevo movimiento político.
La política queda en segundo plano
El escenario se produce luego de las diferencias surgidas dentro de Honor Colorado por la candidatura presidencial para 2028. En octubre, Alliana confirmó que Horacio Cartes había decidido respaldar otra alternativa para la Presidencia dentro del movimiento, aunque en aquel momento sostuvo que su propia candidatura continuaba firme y que tomaría decisiones luego de evaluar encuestas y sondeos.
Desde entonces, el vicepresidente avanzó junto con Santiago Peña en la construcción de un nuevo espacio interno dentro de la Asociación Nacional Republicana (ANR). Entre los nombres que se manejan para acompañarlo en una eventual fórmula aparecen el gobernador de Guairá, César “Cesarito” Sosa; el presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre; y el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme.
Sin embargo, Alliana aseguró ahora que la definición electoral dejó de ser una prioridad inmediata. Según manifestó, su atención está puesta en generar mayor tranquilidad en materia financiera y económica, antes de retomar las decisiones relacionadas con su candidatura, su compañero de fórmula y la estructura política con la que buscaría competir en las internas coloradas de 2027.
El nuevo posicionamiento agrega otro capítulo a la reorganización del oficialismo colorado rumbo a las elecciones generales de 2028, luego de semanas marcadas por diferencias internas, cambios en las alianzas y la búsqueda de nuevos espacios políticos dentro de la ANR.
