La Cámara de Comercio Paraguayo Americana (AmCham) manifestó su preocupación por las implicancias del proceso de resolución y cese de operaciones de ueno bank, y advirtió que la estabilidad del sistema financiero, la independencia técnica de los organismos reguladores y la seguridad jurídica son condiciones fundamentales para preservar la confianza de los inversionistas.
En un pronunciamiento institucional, el gremio señaló que mantiene un seguimiento permanente de los acontecimientos relacionados con la entidad financiera y vinculó la situación actual con las advertencias que había formulado en su comunicado del 12 de octubre, cuando planteó la necesidad de fortalecer la autonomía del regulador y la supervisión prudencial.
Para AmCham, la estabilidad bancaria no representa únicamente una cuestión vinculada a las entidades financieras, sino que constituye un factor determinante para el funcionamiento de la economía, debido a su impacto sobre la cadena de pagos, el acceso al crédito y la previsibilidad de las operaciones comerciales.
Seguridad financiera y confianza de los inversionistas
La Cámara sostuvo que su compromiso institucional apunta a promover un entorno de negocios competitivo, transparente y previsible, capaz de facilitar el intercambio comercial y posicionar a Paraguay como un destino confiable para las inversiones nacionales y extranjeras de largo plazo.
En ese contexto, advirtió que la estabilidad y credibilidad del sistema bancario son condiciones esenciales para garantizar la continuidad de la cadena de pagos y el financiamiento del sector productivo. La situación de ueno bank, por tanto, trasciende el ámbito de una entidad particular y plantea interrogantes sobre las condiciones institucionales que respaldan el funcionamiento del mercado financiero paraguayo.
Supervisión preventiva e independencia del regulador
Otro de los puntos centrales del pronunciamiento es la ratificación de las alertas institucionales que AmCham había expresado anteriormente, junto con otros gremios empresariales. La organización señaló que la consolidación del grado de inversión no depende exclusivamente de la estabilidad macroeconómica y fiscal, sino también de la solidez, credibilidad y probidad de las instituciones.
Por ello, considera necesario contar con mecanismos de fiscalización preventiva, oportuna y técnicamente autónoma, que permitan identificar y mitigar riesgos antes de que alcancen dimensiones capaces de comprometer la confianza del mercado.
La referencia cobra relevancia en el contexto de la intervención del Banco Central del Paraguay (BCP), que inició el procedimiento de resolución de ueno bank tras constatar un deterioro significativo de sus indicadores de solvencia.
El pronunciamiento de AmCham incorpora así una dimensión institucional al debate sobre la crisis bancaria: la necesidad de preservar la confianza en el sistema financiero y garantizar que los mecanismos de supervisión funcionen con independencia técnica, anticipación y transparencia. Para el sector empresarial, estos elementos también inciden en la percepción de riesgo del país y en su capacidad para atraer capitales de largo plazo.

