Los principales emblemas privados comenzaron a reducir los precios del diésel, una medida impulsada por la baja del dólar y un alivio en las cotizaciones internacionales del petróleo. Para el sector, el ajuste no solo busca recuperar competitividad, sino también ofrecer un respiro a actividades que dependen fuertemente del combustible, como el transporte, la logística y el agro.
En conversación con Revista Plus, el presidente de la Asociación de Propietarios y Operadores de Estaciones de Servicios y Afines (APESA), Víctor Yambay, confirmó que la mayoría de los emblemas ya están aplicando reducciones de entre G. 700 y G. 730 por litro en el diésel común y de entre G. 500 y G. 550 en el diésel premium.
“La tendencia es que todos los emblemas se adecuen a este precio porque, caso contrario, no se vende; el mercado te regula”, afirmó.
Según explicó, la reducción fue posible gracias a una combinación de factores externos. Por un lado, el precio internacional de los combustibles registró una baja cercana al 5% y 6% en los últimos días y, por otro, la cotización del dólar también mostró un comportamiento más favorable para los importadores.
“Ayudaron ambas cosas. Son factores que benefician las distintas partidas que compran los importadores”, señaló.
No obstante, Yambay advirtió que todavía es prematuro anticipar si esta tendencia se mantendrá durante el segundo semestre.
“Nadie puede asegurar eso. Mañana el precio puede volver a dispararse y seguramente tendremos que ajustar nuevamente”, sostuvo.
Ventas golpeadas
El presidente de Apesa aseguró que los operadores privados fueron los más afectados durante los últimos meses debido al contexto de precios.
Según indicó, las ventas de las estaciones privadas cayeron entre un 25% y un 38%, una situación que calificó como uno de los golpes más fuertes que atravesó el sector en los últimos años.
Explicó que gran parte de las cerca de 3.500 estaciones de servicio del país corresponden a pequeñas y medianas empresas, por lo que una reducción de hasta un tercio de las ventas compromete seriamente su sostenibilidad.
Ante este escenario, el gremio impulsará conversaciones con las instituciones competentes para avanzar en una legislación que establezca reglas más claras y transparentes para la formación de los precios de los combustibles.
“La idea es que tanto consumidores como operadores tengan certeza de que los precios y los márgenes responden realmente a criterios objetivos”, manifestó.
Las naftas siguen en evaluación
A diferencia del diésel, las naftas todavía no muestran condiciones para una reducción.
Yambay explicó que este mercado responde a una dinámica distinta y que las cotizaciones internacionales aún no reflejan una baja suficiente para trasladarla a los surtidores.
Además, recordó que las reducciones también representan un costo para las estaciones que cuentan con stock adquirido a precios más elevados.
“Si compraste combustible y al día siguiente baja el precio, esa diferencia la absorbe el estacionero porque el mercado obliga a acompañar el nuevo valor”, explicó.
Beneficio para la economía
Para APESA, la reducción del diésel representa una noticia positiva para la economía, principalmente para los sectores productivos.
“El diésel es un elemento fundamental para la producción. Una baja de G. 700 por litro es muy interesante y beneficia a todos los que consumimos combustible”, concluyó.
Como contexto, el presidente Santiago Peña señaló que el Gobierno sigue monitoreando la evolución de los mercados internacionales y que Petropar reducirá sus precios “apenas se pueda”. El mandatario destacó que la estatal continúa ofreciendo los precios más bajos del mercado, mientras que desde Petropar sostienen que aún mantienen en stock combustible adquirido cuando las cotizaciones internacionales eran superiores, por lo que eventuales ajustes recién podrían evaluarse durante la segunda quincena de julio o incluso en agosto.
