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BCG destaca el fortalecimiento de la banca y el avance de las fintech

La industria bancaria global atraviesa uno de sus mejores momentos de las últimas dos décadas, con una recuperación de la rentabilidad, mayores niveles de capitalización y una renovada confianza de los consumidores.

Este escenario representa, según Federico Muxi, managing director & senior partner de Boston Consulting Group (BCG), una oportunidad para que el sector acelere las transformaciones que definirán el futuro de las finanzas.

En la foto: Federico Muxi, managing director & senior partner de BCG

Durante la Segunda Convención Bancaria de Paraguay, Muxi presentó una mirada global sobre la evolución del sistema financiero y planteó que el momento actual permite pensar los cambios desde una posición de fortaleza. Bajo el concepto de “cambiar la marcha”, destacó la necesidad de acelerar las transformaciones en una industria con un impacto directo sobre el desarrollo económico de los países.

Uno de los principales datos compartidos por el ejecutivo fue que, durante el último año, las instituciones financieras a nivel global registraron un retorno total para sus accionistas cercano al 30%. Este desempeño permitió que la industria bancaria superara por primera vez en décadas a otros sectores, incluso al tecnológico.

A esto se suma la evolución de la valorización de los bancos. Actualmente, más del 80% de las entidades que representan la capitalización bancaria global, excluyendo China, cotizan por encima de su valor de libros. Dos o tres años atrás, esa proporción era inferior al 50%.

Para Muxi, esta recuperación está vinculada tanto a un contexto favorable de tasas de interés como a los esfuerzos realizados por la industria para continuar modernizándose. La mejora se observa en distintas regiones, incluyendo Norteamérica, Europa Occidental y Latinoamérica.

Rentabilidad e intermediación

El especialista destacó además la importancia de contar con sistemas financieros capitalizados, líquidos y rentables. A su criterio, la rentabilidad es fundamental para atraer capital hacia la industria y, a través de ese nuevo capital, ampliar los niveles de intermediación financiera.

“La intermediación financiera correlaciona directamente con el desarrollo de un país”, sostuvo Muxi, al explicar que una mayor intermediación permite financiar el capital de trabajo de las pymes, la construcción de viviendas y grandes proyectos de inversión.

En el caso de Paraguay, señaló que los créditos bancarios al sector privado representan aproximadamente el 50% del PIB, un nivel cercano al promedio de la región, aunque con posibilidades de crecimiento al compararlo con mercados líderes como Brasil o China.

En este contexto, el ejecutivo planteó que la rentabilidad debe ser considerada como un activo estratégico para los países, junto con la capitalización, la liquidez, la innovación y la protección al consumidor.

Recuperación de la confianza

Otro de los aspectos destacados por Muxi fue la recuperación de la confianza de los consumidores en las instituciones financieras.

Según explicó, luego de la crisis financiera global se registraron durante varios años niveles bajos de confianza en los bancos. Sin embargo, esta percepción comenzó a recuperarse y actualmente constituye otro de los elementos positivos que acompañan el proceso de fortalecimiento de la industria.

Para el especialista, preservar esa confianza resulta fundamental para el desarrollo futuro del sistema financiero.

Fintech, un mercado que recién comienza

Muxi también dedicó parte de su exposición al crecimiento de las fintech y sostuvo que el desarrollo de este segmento todavía se encuentra en una etapa inicial.

BCG estima que los ingresos totales de la industria financiera global alcanzan unos US$ 13 billones y que actualmente las fintech representan alrededor del 4%. El 96% restante continúa concentrado en los actores tradicionales.

Sin embargo, la proyección apunta a una expansión significativa: según las estimaciones presentadas por Muxi, la participación de las fintech podría alcanzar el 11% de los ingresos de la industria financiera global para 2030.

“Estamos en el capítulo 2, en el capítulo 3, esto recién empieza”, afirmó al referirse al desarrollo del ecosistema fintech.

El especialista explicó que algunos segmentos, especialmente pagos e inversiones, están registrando tasas de crecimiento particularmente aceleradas.

El ejecutivo también destacó el proceso de maduración que experimentó el sector fintech después de la corrección registrada entre 2021 y 2022. Según los datos presentados, las empresas comenzaron a pasar de una estrategia enfocada principalmente en crecer a cualquier costo hacia modelos donde la rentabilidad ocupa un lugar central.

Entre las 85 principales fintech públicas a nivel global, los márgenes pasaron de alrededor de 4% en 2022 a 20% en 2025. Asimismo, más del 70% de las fintech analizadas ya son rentables.

Dentro de este ecosistema, Muxi puso especial atención en los bancos digitales, un segmento que considera especialmente relevante para el futuro de la industria.

Citó como ejemplos a Nubank y Revolut, que cuentan con más de 100 millones y 70 millones de clientes, respectivamente. Ambos jugadores presentan tasas de crecimiento superiores a las registradas por la banca tradicional, con incrementos que pueden superar el 80% anual.

BCG realiza un seguimiento de más de 650 bancos digitales en todo el mundo y, según Muxi, cerca de 100 ya alcanzaron una escala importante y son rentables, con ingresos superiores a US$ 500 millones anuales.

El caso de Nubank también fue destacado por el tiempo que requirió para alcanzar rentabilidad. La entidad necesitó aproximadamente 10 años desde su fundación para registrar su primer trimestre con resultados positivos, en un proceso marcado por fuertes inversiones y una visión de largo plazo.

Para Muxi, la evolución de estos nuevos actores forma parte de una transformación profunda de la industria financiera, impulsada principalmente por la tecnología.

En este escenario, el mensaje central de su exposición fue aprovechar el actual momento de fortaleza de la banca para acelerar los procesos de transformación y continuar desarrollando una industria financiera cada vez más moderna, rentable y capaz de acompañar el crecimiento económico.

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