La irrupción de la inteligencia artificial generativa ya transformó la forma en que las personas buscan información y compran productos.
Sin embargo, para Visa, la próxima etapa de esa evolución será aún más profunda: agentes de inteligencia artificial capaces de ejecutar compras y pagos en representación de los usuarios, siempre bajo parámetros previamente definidos y con estándares de seguridad específicos.
En la foto: Juliana Bichman, directora de consumer products de Visa
Así lo explicó Juliana Bichman, directora de consumer products de Visa, quien presentó la visión de la compañía sobre el denominado «Agentic Commerce» o comercio agéntico, un modelo que, según afirmó, ya comenzó a desarrollarse en los principales mercados y que podría registrar sus primeros casos de uso en Latinoamérica durante 2027.
Bichman señaló que la evolución tecnológica ha ido modificando el comercio en cada una de sus etapas. Primero fue internet, que permitió el acceso a la información; luego los dispositivos móviles, que hicieron posible comprar des de cualquier lugar y, posteriormente, la computación en la nube, que facilitó la expansión de los servicios digitales.
Ahora, sostuvo, la inteligencia artificial representa un nuevo salto, ya que no solo responde preguntas o genera contenido, sino que también puede ejecutar tareas por cuenta del usuario.
«La gran diferencia es que ahora podremos delegar en un agente de inteligencia artificial el proceso completo de una compra», explicó. Esa delegación abarcará desde la búsqueda y comparación de productos hasta el pago, aunque el consumidor conservará el control mediante límites, preferencias e instrucciones previamente configuradas.
Una compra conversacional
La ejecutiva explicó que el comercio agéntico transformará la experiencia de compra en un proceso conversacional. En lugar de navegar por múltiples sitios web o aplicaciones, el usuario interactuará con un agente de inteligencia artificial que interpretará sus necesidades, analizará diferentes alternativas y propondrá la opción que mejor se adapte a sus preferencias.
Una vez seleccionada la compra, el agente podrá ejecutar el pago utilizando credenciales previamente autorizadas por el consumidor. No obstante, Bichman aclaró que la decisión final seguirá dependiendo del usuario, quien deberá otorgar su consentimiento y autenticar la operación mediante mecanismos biométricos.
«Delegar una compra no significa perder el control», enfatizó. Según explicó, cada agente operará dentro de los límites establecidos por el propio consumidor, quien podrá definir montos máximos, categorías de productos, instrucciones específicas e incluso restricciones sobre qué tipo de compras podrá realizar la inteligencia artificial.
Un cambio que ya comenzó
Aunque el concepto todavía resulta novedoso para gran parte del mercado, Visa considera que el proceso ya está en marcha. Bichman recordó que millones de consumidores utilizan actualmente herramientas de inteligencia artificial para buscar productos, comparar precios o recibir recomendaciones antes de concretar una compra.
Esa tendencia, explicó, provocó un crecimiento acelerado del tráfico proveniente de plataformas de inteligencia artificial hacia sitios de comercio electrónico, convirtiendo al comercio agéntico en una evolución natural del comportamiento digital de los consumidores.
Actualmente, Visa identifica tres etapas de adopción. La primera corresponde al escenario actual, donde la inteligencia artificial actúa como asistente durante la búsqueda de productos, mientras el usuario continúa realizando el pago. La segunda ya comenzó a observarse mediante proyectos piloto en Estados Unidos, donde algunos agentes también pueden ejecutar el pago utilizando credenciales autorizadas. La tercera contempla agentes capaces de administrar de principio a fin toda la experiencia de compra.
Seguridad como condición para la adopción
Para Visa, el principal desafío no reside en la tecnología, sino en generar confianza entre todos los participantes del ecosistema.
Bichman explicó que la aparición de un nuevo actor —el agente de inteligencia artificial— obliga a redefinir los mecanismos tradicionales de autenticación, prevención del fraude, autorización de transacciones y resolución de disputas. En ese contexto, la compañía desarrolló Visa Intelligent Commerce, una plataforma que establece estándares específicos para habilitar pagos realizados por agentes de inteligencia artificial.
La solución se apoya en cinco principios: confianza, identificación del agente, consentimiento del usuario, seguridad de las credenciales e interoperabilidad entre plataformas. Su infraestructura utiliza tecnologías ya conocidas dentro de la industria, como la tokenización —que reemplaza los datos sensibles de las tarjetas por códigos digitales seguros— y la autenticación biométrica, incorporando además nuevas reglas destinadas a validar la identidad de los agentes y verificar que las instrucciones realmente provengan del consumidor.
«La infraestructura básica ya existe; ahora estamos construyendo las reglas que permitirán que este nuevo canal funcione de manera segura y escalable», señaló.
Qué deberán hacer bancos, comercios y adquirentes
La ejecutiva sostuvo que el cambio exigirá adecuaciones en todos los actores del ecosistema financiero.
En el caso de los emisores, recomendó avanzar en la habilitación de credenciales tokenizadas y autenticadas para que puedan ser utilizadas por agentes de inteligencia artificial. De lo contrario, advirtió, podrían perder protagonismo dentro del nuevo ecosistema de pagos.
Los comercios, por su parte, deberán adaptar sus catálogos e interfaces para que puedan ser interpretados por agentes inteligentes, además de incorporar mecanismos que permitan distinguir entre agentes certificados y posibles bots maliciosos.
Para los adquirentes, el desafío consistirá en procesar este nuevo tipo de transacciones, incorporar nuevas señales de riesgo a sus sistemas de prevención de fraude y habilitar la aceptación de pagos agénticos dentro de sus plataformas.
Latinoamérica podría comenzar a ver los primeros casos en 2027
Consultada sobre los plazos de adopción, Bichman explicó que la implementación será gradual y convivirá con los canales tradicionales de comercio electrónico y pagos presenciales.
Los primeros desarrollos comerciales ya se están realizando en Estados Unidos y Europa, mientras que Visa trabaja junto con empresas tecnológicas para incorporar estos estándares a plataformas de inteligencia artificial. Entre ellas figura OpenAI, con quien la compañía anunció recientemente una alianza para habilitar pagos mediante credenciales Visa dentro de futuros servicios compatibles.
Aunque la adopción masiva dependerá de la evolución tecnológica y regulatoria de cada mercado, la ejecutiva estimó que Latinoamérica podría registrar sus primeros casos de uso durante 2027.
«Lo que parecía una tecnología del futuro ya comenzó. Ahora el desafío consiste en construir un ecosistema donde la inteligencia artificial pueda comprar en nombre del usuario con los mismos niveles de seguridad y confianza que hoy existen en los pagos digitales», concluyó.
