El titular de la estatal señala que los precios internacionales están en niveles históricos y presionan el mercado local.
La empresa evalúa aumentos graduales para evitar impactos bruscos y garantizar su sostenibilidad.
El presidente de Petropar, William Wilka, advirtió que la suba de los combustibles es prácticamente inevitable debido al fuerte incremento de los precios internacionales, aunque aseguró que cualquier ajuste se aplicará de forma gradual para evitar distorsiones en el mercado.
En un contexto de alta volatilidad internacional, Petropar se encuentra evaluando un nuevo ajuste en los precios de los combustibles, presionado por el encarecimiento sostenido del diésel y las naftas en los mercados globales.
Según explicó Wilka, actualmente el diésel se sitúa en torno a los US$ 1.000 por metro cúbico y la gasolina cerca de US$ 800, niveles que calificó como “muy altos” y que no se registraban desde hace años.
El titular de la petrolera estatal reconoció que, ante este escenario, “los ajustes son prácticamente imposibles de evitar”, aunque enfatizó que la estrategia será aplicarlos de manera gradual para amortiguar el impacto en los consumidores.
Wilka indicó que Petropar aún cuenta con stock adquirido a menor costo, lo que permite retrasar parcialmente el traslado de los nuevos precios internacionales al mercado local. Sin embargo, advirtió que esta situación no es sostenible en el tiempo.
“Estamos tratando de estirar todo lo que se pueda, pero ya amerita un ajuste gradual”, sostuvo, al señalar que las nuevas compras ya se realizan a precios más elevados.
El comportamiento del mercado internacional responde a factores geopolíticos y logísticos, como restricciones en rutas clave de transporte marítimo, especialmente en el estrecho de Ormuz, lo que afecta la disponibilidad de fletes y encarece los costos.
A nivel local, la diferencia de precios con el sector privado impulsó un aumento significativo en las ventas de Petropar, que en marzo registró un volumen entre 36% y 37% superior al promedio mensual.
La empresa cuenta actualmente con una participación de mercado cercana al 15%, con picos de hasta 18%, y una red de aproximadamente 300 estaciones operadas bajo su emblema.
Wilka también aclaró que Petropar no aplica subsidios y que no puede vender por debajo del costo sin incurrir en daño patrimonial, por lo que cualquier decisión responderá a criterios técnicos, aunque también considerará el impacto social.
En paralelo, la estatal analiza la posible rescisión de un contrato con una empresa vinculada a Qatar, ante el incumplimiento de condiciones. De concretarse, Petropar ejecutaría una garantía bancaria por unos US$ 3.050.000.
Finalmente, el titular de la petrolera insistió en que la prioridad es mantener la estabilidad del mercado y la sostenibilidad de la empresa, dejando abierta la posibilidad de trasladar futuras bajas si el contexto internacional mejora.
